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  de los cultivos energéticos

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Por sus características, los cultivos energéticos tienen una serie de ventajas por las que pueden ser una solución importante a algunos de los principales problemas de la agricultura actual, a la vez que una fuente importante de energía endógena.

Entre sus ventajas pueden citarse la siguientes:

1 || Disminución de la dependencia de los combustibles fósiles:

Constituyen la fuente de biomasa con mayor potencial energético y la única cuya producción se puede planificar y especializar para la obtención de energía.

Contribuyen a asegurar el abastecimiento sostenible de biomasa, uno de los principales problemas actuales para mejorar la viabilidad del empleo de este recurso

2 || Ventajas medioambientales:

La utilización energética de su biomasa supone una reducción de la mayor parte de las emisiones de efecto invernadero con respecto a los combustibles fósiles, lo cual les convierte en una estrategia relevante para cumplir con los compromisos contraídos en Kyoto.

La sustitución de los cultivos agrícolas tradicionales por cultivos energéticos puede suponer una reducción muy significativa del consumo de agua, fertilizantes y plaguicidas, así como de emisiones de efecto invernadero de la agricultura tradicional, lo que adapta especialmente a los nuevos cultivos a las posibilidades sostenibles de la producción agraria.

Pueden ser cultivos complementarios e incluso sinérgicos, bajo un punto de vista medioambiental, con los agrícolas tradicionales, reduciendo el impacto medioambiental de éstos, cuando se establecen ambos tipos de cultivos en alternancia

3 || Ventajas económicas y sociales:

Los cultivos energéticos pueden suponer una alternativa para tierras agrícolas no rentables para la agricultura tradicional o bien aportar a los agricultores una posibilidad de diversificación de su producción, con beneficios positivos, en ambos casos, para sus ingresos.

La producción y uso de la biomasa está creando en sus principales aplicaciones energéticas un empleo directo por cada 600-800 toneladas de biomasa (en base seca) utilizada, más del 80% de este empleo en el sector agrícola.